La respuesta corta
Para cuidar tus uñas naturales entre turnos: usá guantes para limpiar, hidratá cutículas y manos todos los días, no las uses de herramienta, limalas en vez de cortarlas y nunca arranques el esmaltado ni las cutículas. Si algo se levanta, escribime antes de que se enganche. Y si ves hongos, dolor o una uña que se despega, consultá a un profesional de la salud.
Una rutina de dos minutos por día
- A la noche, aceite de cutículasUna gota en cada uña y masajeá un poquito. Mantiene las cutículas suaves y la uña flexible, así se quiebra menos.
- Crema de manos después de lavarlasSecá bien las manos, también entre los dedos y alrededor de las uñas, y poné crema. El agua sola reseca.
- Una mirada rápidaSi ves una punta que se levanta o un borde que se engancha, limalo suave o escribime. No esperes a que se rompa.
Para mí, unas uñas lindas también empiezan por unas uñas naturales bien cuidadas.
Agua y productos de limpieza: el enemigo silencioso
Mojarse y secarse muchas veces por día, el agua caliente y los productos de limpieza resecan la uña y la vuelven quebradiza. Es lo que más castiga tanto a la uña natural como al esmaltado.
- Usá guantes para lavar los platos, limpiar y lavar ropa a mano.
- Si podés, evitá el agua muy caliente para lavarte las manos.
- Después de lavarte, secá bien y poné crema.
Tus uñas no son herramientas
Abrir latas, rascar etiquetas, despegar la cinta de un paquete, sacar una grampa… Cada una de esas cosas hace palanca en la punta de la uña y la va abriendo en capas. Acostumbrate a usar la yema del dedo o la herramienta que corresponda.
Cómo limarlas (y por qué no cortarlas con alicate)
Si tus uñas son débiles, limalas en vez de cortarlas: el alicate o la tijera aprietan la uña y pueden abrirla en capas.
- Usá una lima de grano fino (las de metal son demasiado agresivas).
- Limá en una sola dirección, de afuera hacia el centro, sin serruchar.
- Una forma redondeada u ovalada resiste más que una cuadrada con puntas.
- Mientras se fortalecen, mantenelas cortas o medianas: el largo hace palanca.

Cutículas: hidratarlas, no cortarlas en casa
La cutícula protege la base de la uña, que es por donde crece. Si la cortás de más en casa, podés lastimarte y abrirle la puerta a una infección.
- Después de bañarte, cuando está blandita, empujala suave hacia atrás con una toalla o un palito de naranjo.
- Hidratala todos los días con aceite.
- Si tenés un pellejito, no lo arranques: cortá solo la parte suelta, al ras, con un alicate limpio. O esperá al turno.
En el turno trabajo las cutículas con cuidado: es parte de la preparación para que el esmaltado quede prolijo y dure.
Si tenés semi, kapping o soft gel
- No arranques el producto cuando empieza a crecer o se levanta: se lleva capas de tu uña natural.
- Volvé al mantenimiento a tiempo. Te cuento cada cuánto en cada cuánto hacer el mantenimiento.
- Si se te levantó una punta, escribime: es más fácil arreglarlo antes de que se enganche.
- Seguí con el aceite de cutículas: también le hace bien a la uña con producto.
Cuándo consultar a un profesional de la salud
Y si de golpe tus uñas cambiaron mucho (se volvieron muy quebradizas o cambiaron de color o de forma), también vale la pena comentarlo en tu próxima consulta médica.
Preguntas rápidas
¿Qué aceite de cutículas uso?
Cualquier aceite para cutículas de farmacia o perfumería sirve. Lo que hace la diferencia es usarlo seguido, todas las noches.
¿Sirven los endurecedores?
Algunos pueden dejar la uña más rígida y quebradiza si se usan de más. Si tus uñas se quiebran, el kapping las protege desde afuera.
¿Cada cuánto me tengo que limar?
Cuando veas un borde que se engancha o una punta que se abre. Mejor un toque suave seguido que mucho de una vez.
¿Puedo cuidar mis uñas sin ponerles nada?
Sí. Con esta rutina tus uñas van a estar mejor aunque no uses esmaltado. Si se siguen quebrando, el kapping te ayuda a dejarlas crecer.
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